Soy mestizo de alma soy mestizo de mente aunque no lo demuestre el color de mi piel todos somos mestizos hijos de padre y madre, ¿quien no lo es?
Si lo puro es lo neutro yo prefiero lo impuro la mezcla es la clave dame combinación no me cuentes milongas yo prefiero la vida a todo color
De rifles y faringes de estúpidos y lerdos de lo absurdo de estar muertos tomemos un momento y hablemos de todo ello y dime como lo ves compañero
Y aunque siga viendo el mundo más que mal aunque ya no exista la revolución aunque pierda mis batallas y las tuyas también dame color
Ningún padre debería ver morir a sus hijos aunque los generales no opinen igual solo tengo una bandera digna de sacrificio y es la sabana que cubre el cuerpo de mi mujer no hay honor en una bala de ningún tipo aunque los generales no opinen igual no más lágrimas inútiles ni sangre por piel no más lágrimas inútiles
Más engaños y mentiras ya se que no es nada nuevo desde que hay vida en el mundo bolas de papel con tu vida y tus sueños políticos corruptos llenos de fango hasta el cuello
Y aunque siga viendo el mundo más que mal aunque ya no exista la revolución aunque pierda mis batallas y las tuyas también dame color
Una noche de buen vino y de mejor compañia anduvimos por la calle hasta aplastarnos el día y nos bañamos vestidos como en un día de boda en la villa de San Pedro vi el paraíso en su boca.
Y su madre en la cocina preparándole la cena nadie cena como en casa si la que guisa es mamá el mundo ajeno a lo nuestro iba a su velocidad mientras que ella y yo anudados nos prometimos el mar.
Nos prometimos el mar lleno de vida y de sal llenamos el corazón violencia y calma a la vez él es el mismo traidor azul o verde da igual Nos prometimos el mar.
Y me he pasado las horas apoyado en la farola que daba luz a su puerta solo por verla pasar aguantando las tormentas por regalarle una rosa rosa que nunca le dí ya no la volví a ver mas.
Nos prometimos el mar lleno de vida y de sal llenamos el corazón violencia y calma a la vez él es el mismo traidor azul o verde da igual (bis) Nos prometimos el mar.
Uno y una no son dos uno y una es lo que es y un día yo tome mi senda y ella la suya también y si el destino quisiera hacer con las dos un lazo me agarraré a su cintura y haré un nodo con mis brazos porque una noche sin luna nos prometimos el mar.
La vida son 4 días y yo por el tercero voy Y ese día que me queda lo soñé para los dos pero si por una de estas ella no vuelve a pasar recordaré que en San Pedro nos prometimos el mar.
Nos prometimos el mar lleno de vida y de sal llenamos el corazón violencia y calma a la vez él es el mismo traidor azul o verde da igual (bis) Nos prometimos el mar.
Yo que recorro los mares y que palmo a palmo el mundo de un confín a otro confín hoy tomo mi último rumbo desde mi cuerpo hasta el tuyo desde donde estoy a ti. Tú que recorres Lisboa y sus calles y sus fondas con hombres de una sola vez tú serás mi último puerto para amarrarme a tu alma y solo yo vivir en él.
Faro que alumbras al mundo por encima de la tempestad devuélveme la esperanza y que brille mi estrella pero no en soledad oye mi voz mi última oportunidad faro que alumbras al mundo alumbra mi vida.
Fotos y cartas marchitas de cuando planes y sueños aún vivían en su piel dos vidas en dos maletas entre Lisboa y Madrid en una estación de tren. Él se durmió para siempre con su billete en la mano en un banco del andén y ella se apagó de golpe como se apaga una vela después del amanecer.
Faro que alumbras al mundo por encima de la tempestad devuélveme la esperanza y que brille mi estrella pero no en soledad oye mi voz mi última oportunidad faro que alumbras al mundo alumbra mi vida.
Hoy reposan en silencio uno siempre junto al otro aunque en alma y en papel por fin se unieron sus vidas volcando las dos maletas sobre su mar a la vez. Otra historia como tantas de amor y de mala suerte y se un destino traidor pero en el puerto en Lisboa cuando la luna te aplasta alguien canta esta canción.
Faro que alumbras al mundo por encima de la tempestad devuélveme la esperanza y que brille mi estrella pero no en soledad oye mi voz mi última oportunidad faro que alumbras al mundo alumbra mi vida.
Hay un tipo que me ha dicho que sabe de alguien que ha visto en la parte baja de la gran ciudad algo más que parecido a un corazón mal herido intentando averiguar donde estarás.
He buscado por las calles donde fuimos más que nadie con temor a comprobar mi soledad otra historia como tantas que se pierde en la distancia del camino recorrido tiempo atrás.
Ten fe en mí, ten fe un mí, no me pidas ser un ángel pues soy sólo lo que ves. Ten fe en mí, ten fe un mí, dónde quiera que tu estés yo estaré allí.
Y así pasen tantos años como dedos de las manos seguiré pensando que me merecí la oportunidad perdida que no me diste mi vida aunque sepa que mi parte no cumplí.
He buscado por las calles donde fuimos más que nadie con temor a comprobar mi soledad otra historia como tantas que se pierde en la distancia del camino recorrido tiempo atrás.
Ten fe en mí, ten fe un mi, no me pidas ser un ángel pues soy sólo lo que ves. Ten fe en mí, ten fe un mi, dónde quieras que tu estés yo estaré allí.
Sé que no soy de lo mejor que pueda encontrarse por ahí pero dale tiempo al tiempo para que pueda crecer sólo tienes que poner en mí tu fe
Sé que no soy de lo mejor que pueda encontrarse por ahí pero dale tiempo al tiempo para que pueda crecer sólo tienes que poner en mí tu fe
Ten fe en mí, ten fe un mí, no me pidas ser un ángel pues soy sólo lo que ves. Ten fe en mí, ten fe un mí, dónde quieras que tu estés yo estaré allí.
Fueron tirando cuatro años de sus reservas de cariño Hasta agotar su capital Y un día vulgar como otros tantos el ordinario azul dio paso Al rojo más dilatador de la verdad No había nada a compartir ni un triste beso Que llevarse a los labios más bien secos Vacíos el armario y los cajones de risas de caricias y te quieros
Ay amor que vienes tal como te vas Es decir sin despedirte es decir sin avisar Ay amor que te vas siempre como vienes Enseñando bien los dientes al marcharte y al llegar
Su electrocardiograma de ternura fue tan plano Como lo es la línea del horizonte Las existencias de felicidad que un día guardaron Hoy ninguno sabe dónde están El fútbol, los concursos y García Fueron los enfermeros del enfermo Que más que revivir se remoría con la lengua colgando como un perro
Ay amor que vienes tal como te vas Es decir sin despedirte es decir sin avisar Ay amor que te vas siempre como vienes Enseñando bien los dientes al marcharte y al llegar
Y se marcharon cada uno por su lado sin mirar Los restos del naufragio entre los dos Sabiendo que a menudo es lo más fácil naufragar Si apuestas contra el diablo de farol
Ay amor que vienes tal como te vas Es decir sin despedirte es decir sin avisar Ay amor que te vas siempre como vienes Enseñando bien los dientes
Ay amor que vienes tal como te vas Es decir sin despedirte es decir sin avisar Ay amor que te vas siempre como vienes Enseñando bien los dientes al marcharte y al llegar.
Odio la ensalada de verano y las luces amarillas que alumbran el extrarradio No soporto las tulipas de las lámparas que anidan en las mesitas de noche cada cuarto Odio las neveras donde nunca hay nada aparte agua del grifo en botellas de cocacola No soporto a la gentuza que tiene perro en invierno y en verano va a la calle porque sobra Odio a los violentos que golpean encubiertos por la ley a sus familias en sus casas No soporto los mosquitos ni las ratas y el olor a sucio del que no se lava Odio al que se juega sin escrúpulo ninguno su sueldo en una máquina del bar No soporto a los que acuden los domingos a la iglesia y luego el lunes son peor que Satanás
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los que dicen la letra con sangre entra con la sangre yo no pienso negociar Odio a los torturadores pistoleros y asesinos les deseo cien años de soledad No soporto a los que hablan siempre a gritos por el móvil nada más aterrizar el avión Odio a los gallitos de gimnasio porque siempre desprecian mi sudor
No me gusta que me obliguen sin brindarme explicaciones de porqué si o porqué no No me gusta ni que humillen a los toros ni la caza con hurón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los ases del volante que a volar a dos cuarenta le llaman su factor riesgo Me parecen reprimidos y egoístas porque exponen mi pellejo y tu pellejo No soporto a los perros de la guerra porque se corren disparando su cañón Odio a los discjockeys asesinos porque siempre me joden la canción
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
Odio la ensalada de verano y las luces amarillas que alumbran el extrarradio No soporto las tulipas de las lámparas que anidan en las mesitas de noche cada cuarto Odio las neveras donde nunca hay nada aparte agua del grifo en botellas de cocacola No soporto a la gentuza que tiene perro en invierno y en verano va a la calle porque sobra Odio a los violentos que golpean encubiertos por la ley a sus familias en sus casas No soporto los mosquitos ni las ratas y el olor a sucio del que no se lava Odio al que se juega sin escrúpulo ninguno su sueldo en una máquina del bar No soporto a los que acuden los domingos a la iglesia y luego el lunes son peor que Satanás
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los que dicen la letra con sangre entra con la sangre yo no pienso negociar Odio a los torturadores pistoleros y asesinos les deseo cien años de soledad No soporto a los que hablan siempre a gritos por el móvil nada más aterrizar el avión Odio a los gallitos de gimnasio porque siempre desprecian mi sudor
No me gusta que me obliguen sin brindarme explicaciones de porqué si o porqué no No me gusta ni que humillen a los toros ni la caza con hurón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los ases del volante que a volar a dos cuarenta le llaman su factor riesgo Me parecen reprimidos y egoístas porque exponen mi pellejo y tu pellejo No soporto a los perros de la guerra porque se corren disparando su cañón Odio a los discjockeys asesinos porque siempre me joden la canción
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
Cuando me haya sumergido en el olvido Cuando me haya diluído en agua y sal Cuando sea un trozo de lo que has vivido Cuando sea tanto como tu me quieras recordar Cuando el tiempo ya no sea enemigo Invencible porque no aguanta un farol Cuando ya no exista nada decisivo Ni una sola estupidez que discutir entre tú y yo
Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar No te asustes porque estoy detrás de tí y aunque no me puedas ver piensa en mí y allí estaré Cuando apriete con violencia el vendaval Asustando al huracán
Cuando tengas caducas mis urgencias Cuando queden mis zapatos sin usar Cuando ya no encuantres restos de ceniza Ni mi ropa sin guardar por donde quiera que vas Cuando no resuenen más mis maldiciones De jugar a ser feliz cada día un poco más
Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar No te asustes porque estoy detrás de tí y aunque no me puedas ver piensa en mí y allí estaré Cuando apriete con violencia el vendaval Asustando al huracán Asustando al huracán
Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar No te asustes porque estoy detrás de tí Y aunque no me puedas ver piensa en mí y allí estaré Cuando apriete con violencia el vendaval Asustando al huracán Asustando al huracán.